Centro Comercial Puerto Venecia

Centro Comercial Puerto Venecia

L35 Architects

El centro comercial Puerto Venecia, situado en las afueras al sur de Zaragoza, es una combinación bastante poco común de formas modernas y elegantes con una morfología de apariencia idílica. Los diversos volúmenes de edificios que formancolectivamente el complejo tienen una altura variable, incorporan distintos materiales en la fachada y varían en forma, ya que los hay inclinados, rectos y redondos.

La referencia a Venecia se refleja en la laguna

Aunque esta diversidad nunca molesta, porque la arquitectura global, que incluye materiales seleccionados y una paleta de colores cuidadosamente elegida, crea una sensación de unidad. La firma de arquitectura L35, dirigida por José Ignacio Galán y José Luis Martínez, ha logrado crear un ambiente visual sereno y coherente en el que cada tienda individual de este centro comercial tiene un lugar propio. La referencia a Venecia se refleja en el corazón del complejo. Allí es donde encontramos un pintoresco lago ajardinado que se completa con una hilera de juncos. Alrededor de él hay un paseo desde el cual el visitante entra en las distintas partes del complejo. Como el énfasis en la percepción del conjunto está tan explícitamente centrado en el exterior, el desafío es lograr que el interior del centro sea lo más luminoso y abierto posible. El concepto de la ‘calle interior’ es una estructura generalmente aceptada para los centros comerciales, pero en muchos casos esos espacios parecen corredores sobredimensionados más que calles. Aquí es donde el diseño cuidadoso de las claraboyas y las aberturas en la fachada que permiten la entrada de la luz determina el éxito o el fracaso de dicho diseño.

Canales de luz esculturales

Diseñar para un entorno que va a estar bajo el sol de España tiene sus pros y sus contras. El control de la luz solar incidente es importante para prevenir los contrastes luminosos excesivos. La luz del norte y la luz indirecta son esenciales y en Puerto Venecia esto se ha conseguido mediante canales de luz esculturales y superficies de fachada corrugada de vidrio en la cara norte. Para esos elementos, la elección de las ventanas y las puertas ha sido muy importante, así como para garantizar la sensación de apertura del interior. Por este motivo se han utilizado perfiles Reynaers CW 50 para las grandes superficies de la fachada de los distintos muros cortina, tales como el llamativo techo ondulado de la galería principal en el flanco norte del complejo. Esta estructura arquitectónica visualmente prominente necesitaba naturalmente una solución que minimizase el trastorno estético de la superficie de vidrio subyacente donde las columnas de apoyo coinciden con los marcos y donde se tenían que colocar las ventanas de apertura automática. Los estrechos perfiles del CW 50 y las grandes dimensiones de la ventana contribuyen a crear la ilusión desde el interior de que el tejado está flotando sobre las nubes que pasan por el exterior. Desde fuera, este edificio define la skyline de Puerto Venecia y logra una escala que le hace formar parte del paisaje. Las líneas esbeltas de los marcos desaparecen por completo en el cielo reflejado, en parte porque la fachada está ligeramente inclinada. Estos aspectos refuerzan la calidad escultórica de esta fachada.

Una serie de puntos de luz cuadrados están integrados en una cubierta plana

Puntos de luz

En el ala sudeste del complejo hay un bloque con otra calle interior en la que una vez más el leitmotiv del diseño interior es dejar pasar la luz natural. En este caso, sin embargo, una serie de puntos de luz cuadrados están integrados en una cubierta plana. Están pintados de rojo anaranjado en el exterior y de blanco en el interior para maximizar la luz del sol reflejada. Para los días con menos sol y las noches, el diseño incluye docenas de pequeñas luces eléctricas de tal forma que estos elementos también pueden funcionar como lámparas sobredimensionadas. En la parte superior de estos puntos de luz se han vuelto a utilizar perfiles Reynaers CW 50 y en este caso promueven la sensación de contacto ininterrumpido con el exterior, aunque en esta parte del complejo el objetivo es la luz diurna y no las vistas panorámicas. Esas vistas y el contacto con el espacio exterior central, el lago, son temas recurrentes que se encuentran en todas las partes del edificio, y allí, una vez más, están presentes los perfiles de Reynaers, integrados en las superficies de las ventanas de líneas limpias. En ese caso, con su color anodizado natural (RAL 9006), refuerzan una vez más el carácter moderno del complejo. Además, contribuyen al hecho de que a pesar de su confección fragmentada y la diversidad de expresiones arquitectónicas de sus partes individuales, el concepto global que trasciende a este inmenso centro comercial siempre permanece claro para el visitante.

Fachada: secciones A y B
A: Sección vertical inclinada travesaño
B: Sección horizontal ventana proyectante motorizada
Elaborador: 
Acieroid SA
Arquitecto: 
L35 Architects
Localización: 
España View on map
Fotógrafo: 
Marçal Font
Otros colaboradores: 
Eurofund Investments Zaragoza SL (General contractors)
Project solutions: 
Moorea