Nuestro compromiso para reducir al máximo la huella de carbono

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Nuestro compromiso para reducir al máximo la huella de carbono

Inevitablemente, se necesita electricidad para producir aluminio, pero podemos elegir la fuente de energía a partir de la cual se produce la electricidad. Es una decisión con un gran impacto en la huella de carbono. Por ello hemos realizado acuerdos con nuestros proveedores y no queremos adquirir aluminio producido con fuentes de energía contaminantes, como el carbón. Preferimos fuentes de electricidad duraderas y sostenibles. Esta energía eléctrica juega un papel importante en la producción primaria de aluminio.

La industria del aluminio se centra constantemente en mejorar la huella de carbono de la producción de aluminio. Una gran parte de esta huella de carbono está relacionada con la necesidad de electricidad en el proceso de producción. A nivel mundial, la huella de carbono del aluminio es de más de 10 kg de CO2 / kg de aluminio (incluso hasta 20 kg de CO2 / kg de aluminio). El aluminio utilizado en Europa tiene actualmente un promedio de 8,6 kg CO2 / kg de aluminio. La mayor parte de este CO2 es atribuible a la fuente de electricidad. Al usar "electricidad verde", la huella puede bajar a 4 kg. Esto es lo que llamamos "aluminio de bajo carbono". La mayor parte del aluminio de bajo carbono hoy en día se fabrica con electricidad de plantas hidroeléctricas.

Reducción del consumo eléctrico por tonelada de aluminio

El proceso Hall-Héroult, un proceso electrolítico, se utiliza para convertir el óxido de aluminio en aluminio primario. Actualmente no hay alternativas viables a este proceso. Sin embargo, se han hecho continuos progresos a lo largo de los más de 110 años de historia del procesamiento del aluminio para reducir la cantidad de electricidad utilizada. En las dos últimas décadas, la eficiencia energética del proceso Hall-Héroult ha mejorado en un 20%. La atención a la mejora del consumo de energía durante este proceso sigue siendo de máxima prioridad, ya que representa un gran porcentaje del coste de la producción de aluminio.

Las innovaciones futuras conducen a menos CO2

La evolución tecnológica y las innovaciones, en el proceso de producción, contribuirán todavía más a reducir este impacto residual. En Reynaers estamos trabajando conjuntamente con nuestros proveedores principales para aplicar nuevas técnicas que contribuyan a una reducción aún mayor del impacto del CO2 en la producción de aluminio. Una de las técnicas es la sustitución de los ánodos de carbono en el proceso electrolítico por un material cerámico. Sólo se emite oxígeno. Esto reduce las emisiones directas de carbono a casi cero, si se usa en combinación con electricidad neutra en carbono. Estas innovaciones se investigan en todo el mundo, en estrecha colaboración con institutos y asociaciones.

Reynaers Aluminium es un miembro activo de European Aluminium. Esta organización está fuertemente comprometida con la mejora del impacto. Publicaron su visión 2050 con objetivos claros.

Un claro enfoque en el aluminio sostenible

En un futuro próximo, habrá más mejoras en la eficiencia energética del proceso del aluminio. Estamos deseando que llegue, porque esto nos permitirá tener un impacto aún mayor en el cierre del bucle de aluminio. Tenemos un claro compromiso con el aluminio sostenible.

Esto significa invertir en:

  • Aluminio de bajo carbono.
  • Reciclaje de aluminio.
  • Futuras mejoras para reducir la huella de carbono.

Garantizará el aluminio para el presente y las futuras generaciones.