Buftea Residence
Situada entre un bosque y un lago, esta vivienda unifamiliar de una sola planta, en Rumanía, une forma y función en armonía con la naturaleza. Diseñada por su propietario, el arquitecto Razvan Oprescu, de LLOX Architecten, la vivienda se estructura en torno a sólidos muros que sostienen una cubierta transitable que parece flotar sobre unos espacios interiores fluidos y unas espectaculares superficies acristaladas orientadas hacia el agua.
Inspirada en la obra del maestro de la arquitectura moderna Mies van der Rohe, la vivienda constituye un ejemplo contemporáneo del principio «Less is More» del arquitecto alemán. A orillas del lago de Buftea, cerca de la casa donde pasó su infancia en Rumanía, Razvan Oprescu decidió construir una vivienda multifuncional para su familia, formada también por tres hijos adolescentes. La casa ocupa una parcela de 3.200 m² y cuenta con una superficie construida total de 560 m², además de un complejo programa de usos que incluye una piscina infinity, una pista de baloncesto y un cine privado.
Oprescu explica que el diseño de la vivienda debía ser extremadamente funcional para dar respuesta a los diferentes usos y permitir la celebración de reuniones y eventos, al mismo tiempo que ofrecía privacidad y una sensación de conexión con el entorno natural a cada miembro de la familia.
Large windows and expanses of glazing streamline the transition from interior to exterior spaces, offering a feeling of freedom, continuity and connection with nature.
La influencia del principio «Less is More»
A lo largo del proceso de diseño, Oprescu se inspiró en Mies van der Rohe y en el principio «Less is More», presente en obras maestras sencillas pero fascinantes como la Farnsworth House, reconocida por sus marcados planos horizontales, su distribución fluida y sus superficies acristaladas de suelo a techo, que abren el interior hacia su entorno natural. El diseño de Oprescu se inspira claramente en este precedente, con una serie de sólidos muros horizontales que sostienen una cubierta transitable de 700 m² que parece flotar sobre el amplio espacio inferior. Esta configuración libera el interior, permitiendo crear transiciones claras y espacios sin fragmentar.
Construida en un único nivel, toda la vivienda es completamente accesible, al tiempo que mantiene cierta distancia entre las diferentes estancias, garantizando la privacidad necesaria para cada miembro de la familia. Las grandes ventanas y superficies acristaladas hacen más fluida la transición entre el interior y el exterior, ofreciendo una sensación de libertad, continuidad y conexión con la naturaleza. La puerta corredera cuenta con una esquina practicable que prolonga visualmente la cocina y el comedor hacia el exterior.
The sliding door has an opening corner that visually extends the kitchen and dining room to the outside.
Una organización interior conectada con la naturaleza
El centro social de la vivienda está formado por el salón, el comedor, la cocina y el cine privado, que en conjunto ocupan 190 m². El elemento central que proporciona unidad a estos espacios es una gran superficie acristalada de 70 m², que ofrece vistas al lago desde cualquiera de las estancias de esta zona.
El salón y el comedor están separados visualmente por un volumen que incorpora una chimenea, respetando los principios que guiaron el diseño de la vivienda al permitir el paso a ambos lados y garantizar así una distribución interior fluida. La cocina se organiza alrededor de una isla de 4,8 metros de longitud y cuenta con acceso directo al patio. Las otras cinco estancias de la vivienda, cada una con su propio baño, están ubicadas estratégicamente. El dormitorio principal y el despacho se encuentran próximos al área social de la vivienda. Los tres dormitorios de los hijos están conectados con esta zona mediante un largo pasillo que proporciona privacidad y, al mismo tiempo, accesibilidad. Los cuatro dormitorios disfrutan de magníficas vistas sobre el lago, mientras que el despacho está orientado hacia el bosque.
The Reynaers systems that were used are fitted with triple glazing and are somewhat new to the Romanian construction industry
Nuevas soluciones técnicas para hacer realidad las ambiciones del diseño
Con las vistas y la conexión entre interior y exterior como elementos centrales del proyecto, la vivienda cuenta con una impresionante superficie acristalada de 130 m². Los sistemas de Reynaers utilizados incorporan triple acristalamiento y representan una solución relativamente novedosa para el sector de la construcción rumano. Oprescu explica: «Las soluciones arquitectónicas y técnicas de construcción que elegí no son habituales en Rumanía. Por ello, la construcción de la vivienda, con sus espacios de grandes dimensiones y la ausencia de pilares, junto con las elevadas exigencias en cuanto a la atención al detalle, fueron mis mayores desafíos. Encontré un socio fiable en el contratista de la vivienda, que tuvo la apertura, la inteligencia y el entusiasmo necesarios para descubrir nuevas soluciones».
Oprescu se refiere especialmente a los sistemas de perfiles utilizados: ConceptSystem 77 para las ventanas y puertas, ConceptPatio 130 para las puertas correderas y ConceptWall 50 para el muro cortina orientado hacia el lago. La puerta corredera de la cocina es uno de los elementos más destacados del proyecto y proporciona un confort adicional. Cuenta con una esquina practicable que permite prolongar la cubierta hacia el exterior, creando una terraza cubierta.
Tranquilidad del interior al exterior
Las texturas y los colores de los materiales y acabados seleccionados para la vivienda refuerzan su conexión con el entorno natural. La piedra caliza natural de Vratza se utilizó tanto en los muros cortina como en los pavimentos interiores y exteriores. Las bañeras, el revestimiento de los muros de los baños y una isla situada en el baño principal están realizados en piedra natural. En los dormitorios y en la sala de cine se instaló parquet de roble multicapa aceitado.
En el exterior, una piscina de tipo liner de 12,5 × 4,2 metros se integra en el paisaje, creando una piscina infinity. El jardín está dividido geométricamente en dos áreas principales, claramente diferenciadas por sus acabados. La zona orientada hacia el lago está cubierta de césped, mientras que la parte orientada hacia el bosque, que también constituye el acceso a la propiedad, está acabada con grava de piedra caliza del mismo color que los muros cortina. La uniformidad de colores y texturas, junto con la alineación de los plátanos que rodean la propiedad, genera una sensación de calma y seguridad.
Una visión unificada del diseño
Al unir forma, función y estética con la naturaleza, y asumir al mismo tiempo el doble papel de cliente y arquitecto, Oprescu describe así su proceso de diseño para la residencia de Buftea: «Me considero el cliente más exigente que he tenido. Por eso, además de ser una ventaja, el hecho de haber diseñado mi propia casa también supuso un desafío. La ventaja reside en que, al diseñar para mí mismo, sabía exactamente lo que quería y podía responder fácilmente a mis necesidades funcionales y a mis requisitos estéticos. Desde mi punto de vista, el arquitecto debe encontrar el equilibrio entre los sueños del cliente y el esfuerzo económico necesario para hacerlos realidad. En este caso, el objetivo también fue más fácil de alcanzar porque yo mismo era tanto el arquitecto como el propietario».
A unified vision for design
Uniting form, function and aesthetics with nature, as well as the role of client with architect, Oprescu says of his design process for his Buftea residence: ‘I consider myself to be the most exigent client I have ever had. So, aside from that being an advantage, the fact that I designed my own home was a challenge. The advantage comes from the fact that, designing for myself, I knew what I wanted and could thus easily address the functional needs and aesthetic requirements I had. Also, in my perspective, the architect needs to ensure the compromise between the client’s dreams and the financial effort that is required in order to fulfill them. The goal was in this way also easier to reach given that I myself was both the architect and beneficiary.’